Datos de la región

Con el objetivo de visibilizar y posicionar la grave condición de vulnerabilidad que sufre la región centroamericana ante los efectos adversos del Cambio Climático, las redes nacionales y regionales de: El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua que integran el Foro Centroamérica Vulnerable, ¡Unida por la Vida! (FCV-UV) lanzan la Campaña ¡Súmate a la lucha contra el Cambio Climático en Centroamérica!

A través del sitio Web actua.centroamericavulnerable.org la campaña busca enfatizar en la urgencia de inversión para políticas, planes y programas de prevención para enfrentar la grave problemática de Pérdidas y Daños y generar acciones inmediatas que permitan la resiliencia, reducción del riesgo a desastres y la adaptación al Cambio Climático en las comunidades más vulnerables centroamericanas.

Entre los principales puntos del Acuerdo de París, que entrará en vigor en el 2020, está la destinación de fondos cercanos a los $100,000 millones de dólares para los países en desarrollo a partir de 2020. Para Centroamérica este financiamiento es muy importante para poder hacer frente su alta vulnerable al cambio climático y así tomar acciones de prevención mitigación y adaptación de manera urgente.

La próxima COP 22 se realizará entre el 7 y 18 de noviembre de este año en Marruecos y será una oportunidad importante para defender los intereses de los países más vulnerables. Por ello será se presentaran nuestras demandas para buscar soluciones urgentes a la grave situación climática que afronta Centroamérica.

De acuerdo con El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el siglo XXI ha estado marcado por el aumento de los costos de los desastres. Las pérdidas económicas generadas por el cambio climático pasaron de unos 75,500 millones de dólares en 1960, a 659,900 millones en los años noventa, 960,000 millones en 2009 y según el índice de riesgos frente al cambio climático, para el 2015 los daños y pérdidas económicas rondan los 200 billones de dólares a nivel global.

Además, el retorno de la inversión en Reducción del Riesgo de Desastres es muy alto: cada dólar invertido en prevención de desastres puede suponer un ahorro de 10 dólares en pérdidas económicas atribuibles a los desastres.

En la década pasada, se registraron más de 15 millones de personas afectadas por inundaciones y deslaves por las tormentas Stan (2005) e IDA (2009), dejando pérdidas millonarias, cientos de víctimas mortales y millares de familias afectadas.

La falta de lluvias desde mediados de 2014 ha generado la pérdida de cultivos de cereales básicos y la muerte de miles de cabezas de ganado en los países del corredor seco que comprende a Guatemala, Nicaragua, Honduras y El Salvador.

Así lo advierte un reciente informe de actualización de la situación de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) que da cuentas de más de 3.5 millones de personas en Centroamérica que padecen inseguridad alimentaria, necesitan atención médica y apoyo para recuperar sus medios de subsistencia, especialmente en estos países, y de ese número, 2.8 millones dependen de la asistencia alimentaria para sobrevivir.

El panorama centroamericano no es favorable, de acuerdo con escenarios del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), el aumento del número de personas con riesgo a sufrir hambrunas en toda Latinoamérica, podría llegar hasta los 50 millones para el año 2050.

Según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los desastres vinculados al clima, cuyo impacto y frecuencia son exacerbados por el cambio climático, son los que más afectan a la región, totalizando un 70% de las emergencias.

Centroamérica se ha convertido en una de las regiones del mundo más vulnerables al Cambio Climático.

Desde 2012 las lluvias se resisten en Centroamérica y la fuerte sequía ha echado a perder las cosechas en 2013, 2014 y 2015, siendo responsable de la pérdida de entre el 70 % y el 80% de la producción de maíz y fríjol; la dieta de las familias del Corredor Seco centroamericano.

En el 2014, el Índice de Riesgo Climático (Germanwatch) ubicó a Honduras como el país más vulnerable del mundo y el más afectado por el Cambio Climático en los últimos 20 años, además de tener el 19% de su territorio en condiciones de escasez de agua. Nicaragua y Guatemala, por su parte, están también entre los diez países más afectados.

Entre 2000 y 2015 se han registrado cerca de 4.000 desastres que han provocado la muerte de más de 780.000 personas y afectado a más de 2,000 millones de personas a nivel mundial. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Guatemala se encuentra en el quinto lugar entre los diez países con más muertos reportados a causa de desastres, con un total de 627 personas que fallecieron en deslizamientos de tierra.

Además, Guatemala también se encuentra en el noveno lugar por el número de afectados por deslaves de tierra con un total de 2,8 millones de personas.

En Nicaragua, más del 80% de las personas pobres residen en áreas rurales en comunidades remotas, el país ocupa el cuarto lugar mundial por Riesgo Climático. En El Salvador, el 83% de los 42 desastres ocurridos entre 1970-2011 fueron de origen hidrometereológico. Asimismo, en 2010, el 95% de la población salvadoreña, habitaba en zonas de riesgo y, en 2012 el país ocupó el lugar número 13 por Riesgo Climático Global.

A nivel global, El Fenómeno de El Niño ha afectado a 60 millones de personas y a pesar de que su fuerza está disminuyendo, millones de personas en toda la región siguen amenazadas por la sequía y las inundaciones como resultado de este fenómeno. Según la ONU se espera que el número de afectados por El Niño siga creciendo incluso hasta en los primeros meses de 2017.

El año 2015 se presentó como una oportunidad excepcional para la implementación de estrategias y programas que contribuyan a la reducción de Pérdidas y Daños causados por el Cambio Climático clima. Esos son: El Acuerdo de París que entrará en vigor en 2020, el acuerdo marco post-2015 de la preparación en la previsión de desastres, que diseñará medidas de preparación ante las catástrofes en la próxima década, y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que traerán una normativa globalmente nueva para el desarrollo.

Ante esta situación la destinación de recursos económicos en Centroamérica para contrarrestar los efectos adversos que genera el Cambio Climático, permitirá impulsar acciones que contribuyan a la prevención de desastres y a la adaptación al cambio climático, atendiendo a los sectores más vulnerables y promoviendo la participación de la ciudadanía.

El Foro Centroamérica Vulnerable ¡Unida por la Vida! convoca a todos los sectores de la sociedad nacional e internacional a unirse a la causa, actuar y apoyar la campaña entrando al sitio web actua.centroamericavulnerable.org para proveer de insumos, herramientas y mecanismos que ayuden a reducir y afrontar las vulnerabilidades de la región centroamericana.